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Indicaciones. Los comprimidos Xanax están indicados para el control de los desórdenes de ansiedad o para el alivio a corto plazo de los síntomas de ansiedad. Está indicado en el tratamiento de: 1. Trastorno de Ansiedad (DSM IV): Corresponde más cercanamente al diagnóstico del estado de ansiedad generalizado (de acuerdo con el Diagnóstico de la APA y el Manual Estadístico DSMIII-R) o para el tratamiento a corto plazo de los síntomas de ansiedad. Los estados de ansiedad o de tensión asociados con el estrés de todos los días, usualmente, no requieren tratamiento con un ansiolítico. El estado de ansiedad generalizado se caracteriza por una excesiva preocupación o ansiedad en los cuales la persona se ha sentido afectada más de lo debido, por dos o más circunstancias de la vida, durante 6 meses o más. Los síntomas que se manifiestan en estos pacientes son variados. Por lo menos, 6 de los siguientes síntomas deben estar presentes: Tensión motora: temblor, tensión muscular, dolores, pérdida de energía, agitación psicomotora, insomnio, sensaciones de culpa. Hiperactividad autonómica: agitación, palpitaciones, sudoración, sequedad de boca, escalofríos, dificultades en la deglución. Vigilancia y Seguimiento: perturbaciones cognitivas, dificultad para concentrarse, irritabilidad, sensación de "mente en blanco", excesiva preocupación por el trabajo, ineptitud por excesiva ansiedad, preocupación por caerse o quedarse dormido. Todos estos síntomas no deben ser secundarios a otros trastornos psicóticos o ser causados por un factor orgánico. 2. Ansiedad asociada a síndrome depresivo: La ansiedad asociada a síndrome depresivo responde al Xanax. 3. Trastorno de angustia (trastorno de pánico) con o sin agorafobia (DSM IV): Xanax está indicado para el tratamiento de los estados de angustia (trastornos de pánico), con o sin agorafobia. Los trastornos de angustia (trastornos de pánico) se caracterizan por ataques de pánico recurrentes. Estos ataques, por lo menos al principio, son inesperados. Luego, algunas situaciones, como manejar un auto o estar en lugares con mucha gente, pueden desencadenarlos. Los ataques de pánico se caracterizan por lo menos por 4 de los siguientes síntomas: disnea, mareos, sensación de desmayo, palpitaciones o taquicardia, sudoración, náuseas, diarrea, precordialgia, dolor de pecho, temor a la muerte, temor a enloquecer. Por lo menos, algunos de los síntomas del ataque de pánico deben desarrollarse repentinamente y no deben atribuirse a algún factor orgánico. El ataque de pánico puede estar asociado a algún síntoma de agorafobia. La demostración de la eficacia del Xanax mediante estudios clínicos sistemáticos se limita a 4 meses para el tratamiento de la ansiedad y de 4 a 10 semanas para los ataques de pánico. A pesar de ello, hay pacientes con estado de pánico que fueron tratados durante 8 meses sin pérdida aparente del beneficio. El médico debe confirmar periódicamente la utilidad del tratamiento en cada paciente individualmente.
Composición. XANAX 0,50 mg: Cada comprimido contiene: Alprazolam 0,50 mg. Lactosa 96,00 mg. Celulosa microcristalina 24,00 mg. Docusato sódico con benzoato de sodio 0,75 mg. Dióxido de silicio coloidal 0,50 mg. Almidón de maíz 6,00 mg. Estearato de magnesio 1,00 mg. Amarillo Ocaso Laca Alumínica 0,15 mg. XANAX 1 mg: Cada comprimido contiene: Alprazolam 1,00 mg. Lactosa 96,00 mg. Celulosa microcristalina 24,00 mg. Docusato sódico con benzoato de sodio 0,75 mg. Dióxido de silicio coloidal 0,50 mg. Almidón de maíz 6,00 mg. Estearato de magnesio 1,00 mg. Indigo Carmín Laca Alumínica 0,06 mg.
Contraindicaciones. Los comprimidos de Xanax están contraindicados en pacientes con conocida sensibilidad a este medicamento o a otras benzodiacepinas, o cualquier otro componente del producto. Está contraindicada la co-administración de Xanax con ketoconazol e itraconazol, ya que dichas medicaciones alteran el metabolismo oxidativo mediado por el citocromo P450 (CYP 3 A) (Ver Advertencias - Interacciones).
Dosificación. La dosis debe ser individualizada para el máximo efecto positivo. Mientras que las dosis diarias habituales listadas a continuación serán las adecuadas para la mayoría de los pacientes, habrá algunos que requerirán dosis superiores. En tales casos, las dosis deben ser incrementadas cuidadosamente para evitar efectos adversos. La dosis debe reducirse gradualmente al abandonar el tratamiento o al disminuir la dosis. Se sugiere disminuir la dosis diaria en no más de 0,5 mg cada 3 días. La duración total del tratamiento no deberá superar las 8-12 semanas, incluyendo la retirada gradual del mismo. En caso que el médico considere prolongar su uso deberá evaluar la relación riesgo beneficio. Plan de dosis diarias: La dosis inicial habitual es de 0,25 mg a 0,5 mg, tres veces al día. Esta dosis puede luego ser modificada de acuerdo a las necesidades del paciente hasta una dosis total máxima diaria de 4 mg administrada en dosis separadas. En pacientes geriátricos, o en presencia de enfermedades debilitantes, la dosis inicial habitual es de 0,25 mg administrada dos o tres veces por día. Esta puede ser incrementada gradualmente si es necesario y si es tolerada. Si ocurren efectos adversos con la dosis recomendada para iniciar el tratamiento, se recomienda disminuirla. Trastorno de ansiedad y síntomas transitorios de ansiedad: El tratamiento de pacientes con ansiedad debe iniciarse con una dosis de 0,25 a 0,5 mg administrada tres veces por día. La dosis puede aumentarse hasta alcanzar el efecto terapéutico máximo, cada 3 o 4 días, hasta una dosis máxima de 4 mg, administrada en dosis divididas. Se debe utilizar la menor dosis efectiva posible y se debe reevaluar frecuentemente la necesidad de continuar el tratamiento. El riesgo de dependencia puede aumentar con la dosis y la duración del tratamiento. En todos los pacientes, la dosis se debe disminuir gradualmente cuando se interrumpa el tratamiento o se reduzca la posología diaria. Aunque no se hayan recogido datos en forma sistemática para apoyar un esquema de interrupción específico, se sugiere disminuir la posología diaria en no más de 0,5 mg cada 3 días. Algunos pacientes pueden requerir una disminución aún más lenta. Trastorno de angustia (trastorno de pánico) con o sin agorafobia: El tratamiento exitoso de muchos pacientes con trastorno de angustia (trastorno de pánico) ha requerido el uso de XANAX en dosis mayores que 4 mg diarios. En estudios controlados realizados para demostrar la eficacia de XANAX en el trastorno de angustia (trastorno de pánico) se utilizaron dosis en el rango de 1 a 10 mg diarios. La posología media utilizada fue de 5 a 6 mg diarios. Entre aproximadamente 1700 pacientes que participaron en el programa de desarrollo para el trastorno de angustia (trastorno de pánico), alrededor de 300 recibieron XANAX en dosis mayores que 7 mg/día, incluyendo a 100 aproximadamente que recibieron dosis máximas superiores a 9 mg/día. Algunos pacientes ocasionales requirieron hasta 10 mg diarios para obtener una respuesta satisfactoria. Titulación de la dosis: El tratamiento puede iniciarse con una dosis de 0,5 mg tres veces por día. Según la respuesta, la dosis puede aumentarse cada 3 o 4 días en incrementos no mayores que 1 mg por día. Puede ser aconsejable la titulación más lenta para niveles de dosis superiores a 4 mg/día para permitir la expresión plena del efecto farmacodinámico de XANAX. Para disminuir la posibilidad de síntomas entre las dosis, los momentos de administración deben distribuirse de la manera más pareja posible durante las horas de vigilia, es decir, con un esquema de tres o cuatro administraciones diarias. En general, el tratamiento se debe iniciar con una dosis baja para minimizar el riesgo de efectos adversos en pacientes especialmente sensibles al medicamento. La dosis debe aumentarse hasta obtener una respuesta terapéutica aceptable (es decir, hasta la disminución sustancial o la eliminación completa de los ataques de pánico), hasta que se produzca intolerancia o hasta alcanzar la dosis máxima recomendada. Mantenimiento de la dosis: Para los pacientes que reciben dosis mayores que 4 mg/día, se recomienda la reevaluación y consideración periódicas de la posibilidad de disminuir la posología. En un estudio controlado de respuesta a la dosis post-comercialización, los pacientes tratados con dosis de XANAX mayores que 4 mg/día durante 3 meses fueron capaces de reducirlas gradualmente hasta un 50% de su dosis de mantenimiento total sin pérdida aparente del beneficio clínico. Se debe evitar la interrupción abrupta del tratamiento por el riesgo de abstinencia. (Ver Advertencias, Precauciones, Abuso y dependencia). Se desconoce la duración necesaria del tratamiento en pacientes con trastorno de angustia (trastorno de pánico) que responden a XANAX. Después de un período prolongado sin ataques, es posible intentar una interrupción cuidadosamente supervisada con disminución gradual de la dosis, pero existen evidencias que indican que a menudo esta es difícil de lograr sin recurrencia de los síntomas o sin la manifestación de síntomas de abstinencia. Disminución de la dosis: Se debe evitar la interrupción abrupta del tratamiento por el riesgo de abstinencia (ver Advertencias, Precauciones, Abuso y dependencia). En todos los pacientes, la dosis se debe disminuir gradualmente cuando se interrumpe el tratamiento o cuando se reduce la posología diaria. Aunque no se hayan recogido datos en forma sistemática para apoyar un esquema de interrupción específico, se sugiere disminuir la posología diaria en no más de 0,5 mg cada 3 días. Algunos pacientes pueden requerir una disminución aún más lenta. En todo caso, la disminución de la dosis se debe llevar a cabo bajo supervisión atenta y en forma gradual. Si se producen síntomas de abstinencia significativos, debe retornarse al esquema de posología previo e intentar, únicamente después de la estabilización, un esquema de interrupción más lento. En un estudio controlado de interrupción post-comercialización en pacientes con trastorno de angustia (trastorno de pánico) que comparó este esquema recomendado de disminución gradual con un esquema de disminución más lenta, no se observaron diferencias entre los grupos en la proporción de pacientes que disminuyeron la dosis hasta cero; no obstante, el esquema de disminución más lenta se asoció con disminución de los síntomas asociados con el síndrome de abstinencia. Se sugiere disminuir la dosis en no más de 0,5 mg cada 3 días, teniendo en cuenta que algunos pacientes pueden beneficiarse con una interrupción aún más gradual. Algunos pacientes pueden ser resistentes a todos los regímenes de interrupción. Posología en poblaciones especiales: En pacientes ancianos, en personas con enfermedad hepática avanzada o con enfermedades debilitantes, la dosis inicial habitual es de 0,25 mg, administrada en dos o tres tomas diarias. Si es necesario, la dosis podrá aumentarse gradualmente si el paciente la tolera. Los ancianos pueden ser especialmente sensibles a los efectos de las benzodiacepinas. Si se producen efectos colaterales con la dosis inicial recomendada, esta podrá disminuirse.